
Vivien Leigh y Laurence Olivier. En 1939, ella ganó su estatuílla por 'Lo que el viento se llevó' y él se conformó con una nominación por 'Cumbres borrascosas'.

Las parejas de actores han sido una constante en esta ceremonia. Otros ejemplos: Ava Gardner y Frank Sinatra; en 1954, él ganó un Oscar al mejor actor secundario por 'De aquí a la eternidad' mientras ella fue nominada por 'Mogambo'. Dos insignes matrimonios que obtuvieron nominaciones por la misma película fueron Charles Laughton y Elsa Lanchester, en 1958, por 'Testigo de cargo' y Elizabeth Taylor y Richard Burton por 'Quién teme a Virginia Woolf' en 1967. Miss Taylor obtendría su segunda estatuilla por esta cinta. Burton nunca ganó ninguna.

Más recientemente, Heath Ledger y Michelle Williams, pareja en la vida real, fueron nominados en 2006 por encarnar a un matrimonio imposible en 'Brokeback Mountain'. Y el año pasado, Brangelina, o sea, Brad Pitt y Angelina Jolie, optaron al premio pero por distintos filmes: él por 'El curioso caso de Benjamin Button' y ella por 'El intercambio'.

Otra modalidad bastante frecuente es la de actores metidos a directores que consiguen una nominación para sus musas. Por ejemplo, en 1969 Paul Newman fue candidato al Oscar a la mejor película por 'Raquel, Raquel', que produjo y dirigió y que protagonizaba su esposa, Joanne Woodward, nominada a mejor actriz. Lo mismo para Tim Robbins y Susan Sarandon, candidatos como director y protagonista de 'Pena de muerte' en 1996 (ella ganó).
Otros directores que consiguieron nominaciones para sus parejas fueron Joel Coen, que vio como su esposa Frances McDormand se llevaba el Oscar a la mejor actriz en 1997 por 'Fargo', y el gran Ingmar Bergman, nominado en 1977 por 'Cara a cara', mientras Liv Ullmann se alzaba finalista entre las intérpretes femeninas.
Pero no sólo los actores o directores han ido en pareja a la gala de los Oscar. El matrimonio de compositores Alan y Marilyn Bergman fue nominado más de una decena de veces y obtuvo 3 estatuillas a la mejor canción, por 'El caso Thomas Crown', 'Tal como éramos' y 'Yentl'.

Pero cerramos con el que es quizá el caso más curioso de la historia de estos premios. La entrañable Julie Andrews ganó el Oscar en 1965 por su papel en 'Mary Poppins'. Por la misma cinta fue nominado el diseñador de vestuario Tony Walton, a la sazón marido de la actriz. En 1983, Andrews, ya divorciada de Walton, fue nominada por 'Victor o Victoria', por la que su nueva pareja, el director Blake Edwards, obtuvo una candidatura al mejor guión original. ¡Julie siempre ha sabido rodearse de buenas compañías!






