Aprovechando el Oscar otorgado a Kathryn Bigelow, vamos a hacer un repaso por aquellas mujeres que han conseguido ponerse detrás de las cámaras, teniendo en su contra un mundo entero de hombres. Porque, no nos engañemos, el cinematógrafo, si descontamos a las actrices, ha sido siempre un oficio mayoritariamente masculino.

El caso. Antes que Bigelow, sólo 3 mujeres lograron una nominación al Oscar en la categoría de mejor dirección. Fueron la italiana Lina Wertmüller por 'Siete bellezas', la australiana Jane Campion por 'El piano' y la hija de su padre, Sofia Coppola por 'Lost in translation'.



Pero, aunque no alcanzaran este reconociemiento cientos de mujeres se han colocado detrás de las cámaras y han pasado a la historia del cine, o lo están intentando. Una de las primeras de las que tenemos noticia es Alice Guy-Blaché, cineasta francesa que se considera como la primera mujer que rodó una película, justo un año después que los Lumière presentarán el invento, en 1986.

Más tarde, destacarían la alemana Leni Riefenstahl, que se distinguió por sus trabajos al servicio del régimen nazi, la austriaca Leontine Sagan, creadora de la mítica 'Muchachas de uniforme', o Ida Lupino, actriz del Hollywood clásico que dirigió varias cintas en los años 50 y 60. Su película más recordada es 'El bígamo'.



A partir de los años 60, más féminas devienen en cineastas de prestigio. Agnés Varda, la dama de la Nouvelle Vague y todavía en activo, empezó a trabajar por aquella época. La belga Chantal Akerman también comenzó su brillante carrera por aquel entonces.  Sin movernos del continente europeo, en los 70 se estrenaron las películas de la también escritora Marguerite Duras, de la italiana Liliana Cavanni, de la alemana Margarethe von Trotta y de las españolas Josefina Molina y Pilar Miró. Y ya en los 80, un batallón de directoras se incorporaron al cine comercial norteamericano: Penny Marshall, Susan Seidelman, Randa Haines, Amy Heckerling...

Desde los 90 hasta nuestros días cada vez se estrenan más cintas dirigidas por mujeres en todo el mundo. En EEUU, directoras como Nancy Meyers, Catherine Hardwicke, Nora Ephron, Julie Taymor o Mimi Leder disponen de enormes presupuestos y grandes estrellas para sus proyectos. En el resto del mundo tienen mucho éxito cineastas como la india Mira Nair, las francesas Mia Hansen-Løve y Claire Denis, la argentina Lucrecia Martel, la japonesa Naomi Kawase, la alemana Lone Scherfig o nuestra Isabel Coixet.



Y, por último, no nos olvidamos de las actrices metidas a directoras. La lista es muy amplia: Barbra Streisand, Icíar Bollaín, Liv Ullmann, Diane Keaton, Àgnes Jaoui, Valeria Bruni Tedeschi, Nicole Garcia...